El mundo no agradece ni tiene por qué hacerlo – Entrevista a Jean-Christophe Rufin, médico y novelista, Premio Goncourt 2001 (La Vanguardia, 250602)

rufin_march2006

Tengo 50 años y nací en Bourges (Francia). Soy médico, y cofundé y fui vicepresidente de Médicos Sin Fronteras. Fui asesor del Ministerio de Defensa francés en 1993. Tengo 3 hijos, Maurice (24), de un matrimonio, y Gabrielle (10) y Valentine (7) del segundo, con una mujer etíope. Soy conservador antifascista y católico laicista

-¿Está de acuerdo con Rufin? ¿En todo altruismo hay egoísmo?

-Me crié con mis abuelos maternos. Mi abuelo era médico de cabecera en Bourges. Usaba unos instrumentos antiguos, como de otro siglo… Cuando llegó la noticia de que el doctor Barnard había trasplantado un corazón, vi que la medicina podía ser otra cosa, algo moderno, de vanguardia…

-Y se hizo médico.

-Sí. A los 18 años ya estaba interno en un hospital de París, estudiando. Y cuando ya era médico, me di cuenta de que no quería quedarme entre aquellas cuatro paredes de hospital durante los siguientes 50 años.

-¿Y qué quería?


-Lo descubrí durante mi servicio militar, al ser destinado a un hospital en Túnez. Fue un impacto: allí, en las caras de aquellas mujeres y niños que llegaban al hospital, vi el rostro del Tercer Mundo.

-Antes de seguir, dígame: ¿por qué fue usted criado por sus abuelos?

-Porque mis padres se separaron siendo yo bebé. Mi madre me dejó a cargo de sus padres y se fue a París a buscarse la vida. Cuando al fin pudo establecerse, me llevó con ella a París: yo tenía ya 10 años.

-¿Y su padre?

-Vivía en mi ciudad, pero yo no le conocía. Hasta que, a los 18 años, el azar me condujo hasta él.

-¿El azar?

-Fui a hacerme un análisis y la enfermera, al ver mi nombre, me soltó: “¡Yo soy hermanastra tuya!”. Era hija del primer matrimonio de mi padre. Y ella me llevó a conocerlo.

-¿Y qué sintió usted al tenerlo delante?

-Sientes una proximidad física y, a la vez, una lejanía afectiva. Créame: es una experiencia poco agradable. Yo ya había construido mi universo, un universo sin padre…

-¿Y cómo era su universo?

-Mi abuela me había leído novelas de aventuras. Mi abuelo, durante la Segunda Guerra Mundial, escondía aliados a los que luego pasaba a la Francia no ocupada, y los alemanes lo enviaron dos años a un campo de concentración. ¡La guerra, para mí, era un escenario para mil aventuras!

-Voy entendiendo: si unimos medicina y guerra, sale Médicos sin Fronteras (MSF).

-Cuando estaba naciendo Médicos sin Fronteras me llamaron al hospital, por mi experiencia en Túnez, y partí a Eritrea en el año 1977: mi misión era lograr que una facción de la guerrilla dejase actuar a MSF.

-Han pasado 25 años. ¿Qué balance hace usted de la labor de MSF?

-Al principio fue un movimiento espontáneo, romántico, sincero… y con pocos medios, poco eficaz. Hoy es todo lo contrario. Es eficaz, tiene medios, pero no hay romanticismo: es una gran máquina burocrática.

-Ya. Y usted prefiere el romanticismo.

-Sí. Tengo buena relación con MSF, pero no volveré a trabajar con ellos: demasiada burocracia… Prefiero trabajar con Premières Urgences, una ONG nueva, pequeña…

-Veo que en su altruismo hay un egoísmo…

-¡En todo altruismo hay un egoísmo! Lo importante es saber verlo, ser consciente de ello y poder confesar tus motivos con toda sinceridad. ¡El altruista más sospechoso es aquel que dice moverse sólo por salvar a los demás, por salvar al mundo! Desconfíe de ése, porque resultará ser el más egocéntrico, el que más se preocupa por sí mismo.

-¿Debo fiarme más del altruista mercenario, a sueldo, profesionalizado?

-Entre la ingenuidad y el cinismo… ¡hay un sendero sinuoso por el que transitar!

-¿Ahí está usted?

-Sí, porque he dejado de ser ingenuo pero no he llegado a caer en el cinismo.

-¿Qué consejo le daría a un aspirante a cooperante humanitario?

-Que no crea que por partir a otro sitio dejará atrás sus problemas: los problemas viajan dentro de uno. Que no idealice nada. Y, por favor, que no crea que va a salvar el mundo y que el mundo debe agradecérselo. El mundo no agradece ni tiene por qué hacerlo.

-¿Cómo se justificó ante sus colegas cuando pasó usted a asesorar al Ejército francés?

-No me arrepiento de eso: la ONU pedía operaciones militares humanitarias y yo acerqué a ambos colectivos. Lo principal es que cada parte haga su trabajo: los militares aportando seguridad, las ONG dando ayuda humanitaria. Si los militares pasan a controlar la misión humanitaria civil… mal asunto.

-¿Qué países en los que ha trabajado le han marcado más?

-Etiopía y Brasil. De la nobleza, coraje y espiritualidad de Etiopía surgió mi novela “El abisinio”, y del canibalismo brasileño ha nacido “Rojo Brasil”, mi última novela.

-¿Canibalismo?

-Brasil es un país que lo digiere todo, que todo lo mezcla y digiere: ¡un país caníbal! En el siglo XVI era caníbal de europeos: unas tribus sólo comían portugueses y otras sólo franceses. Un día “cazaron” a un alemán…

-¿Y quién se lo comió?

-Estuvieron alimentándolo y observándolo seis años, ¡sin atreverse a comérselo! Hasta que el alemán se escapó para contarlo.

-¿A qué fueron los franceses a Brasil?

-A crear una Nueva Francia. Era 1555. Empezaron a pasar hambre, y su jefe, Villegagnon, remitió misivas rogando ayuda: una llegó a Calvino, amigo suyo desde el colegio.

-Calvino, ¿el severo reformador ginebrino?

-Sí. Calvino envió a Brasil a pastores calvinistas y a seguidores suyos. Al poco de llegar, católicos y protestantes ya se asesinaban entre playas, selvas y loros. Los portugueses lo tuvieron fácil: los franceses se autoeliminaron. Algunos volvieron a Francia. Otros se mezclaron para siempre con los indios…


Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo alma, budismo, espiritu, iluminacion, meditacion, paz interior

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s