El gatito, la compasión, la lástima: la vida real interpretada bajo las enseñanzas del Budismo

gato

Vivo solo con un hijo, en un edificio de departamentos. El muchacho se encariñó con un gatito y lo trajo a vivir con nosotros. Mientras era minino era hermoso, un peluchín, y por lo tanto lo consentí y se quedó pese a que un departamento no es el espacio adecuado para un animal. Pero creció y comenzaron los problemas: se orinaba y defecaba en los rincones, el olor a gato impregnó todo el ambiente, comencé a encontrar sus huellas gatunas en todos los afelpados de los sillones, e incluso en la arena de un pequeño jardín zen que me construí. Llegó un momento en que la situación hizo crisis y le exijí a mi hijo que se deshiciera de su mascota; después de algunos retaceos, aceptó pero quedó un pequeño resquemor entre nosotros.

Es un caso muy común, como también muy común es confundir compasión con lástima, dos de los enemigos cercanos de que nos habla el Budismo. Fué el error que yo cometí: me dió lástima el pequeño animal y la necesidad de mi hijo de tener una mascota, e imbuido de una falsa compasión consentí en crear las condiciones para una crisis. ¿Por qué falsa compasión? Porque la verdadera anda por otros derroteros: tanto el animal como mi hijo tenían una necesidad y yo quise satisfacerla, pero equivoqué el camino. Elegí la lástima por la condición de ambos, en lugar de la compasión que me dictaba que todo debe tener un curso natural para que la vida transcurra en forma normal, y que la necesidad de mi hijo no se satisfacía con una mascota sino con más acercamiento y comunicación de mi parte, y la del animal buscándole un hábitat acorde a su necesidad. La mala elección fué la causante de esa pequeña crisis familiar.

Es importante tener clara la enseñanza de los enemigos cercanos porque su confusión trae sufrimiento. Un pequeño repaso de esa enseñanza: confundir el amor con el apego o el aferrarse a alguien, confundir la compasión con la lástima (tema de esta historia), confundir la ecuanimidad o equilibrio con la indiferencia.


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