Mi experiencia personal: comprendiendo el TAO

seeing-tao_l

A medida que me adentro en este camino elegido del Budismo, noto que mi capacidad de comprensión se va ampliando. Con la práctica de la Meditación, más intercambios de ideas con personas queridas que piensan como yo e investigan en las piedras del mismo sendero, me doy cuenta de que las cosas que eran abstrusas e incomprensibles van tomando forma y se van delineando en mi propia realidad, en la forma de conceptos comprendidos. Uno de ellos es el TAO.

Hay dos maneras de investigar la verdad y llegar al fondo o al significado de un fenómeno: la occidental, basada en el análisis y en la disgregación del fenómeno mismo en sus componentes para que, a partir del estudio de cada uno de ellos, llegar al entendimiento total. Es el llamado método científico basado en la lógica cartesiana. Y la oriental, basada en el método intuitivo, que en lugar de disgregar integra toda la realidad en el fenómeno en estudio. Por este método, en lugar de entender, comprendemos la realidad. Nos sumergimos en ella. Pasamos a formar parte integrante de ella.

La intuición, por medio de mecanismos aún desconocidos, nos toma de la mano y nos lleva hacia esa comprensión.

Es un camino arduo, el que se recorre de a trechos. Cada Meditación, cada pensamiento, va dejando una semilla que no se sabe cuándo germinará; sólo se sabe que lo hará. Y este convencimiento es lo que lo lleva a uno a perseverar.

El TAO se define con palabras místicas, esotéricas, como el TODO. Su significado es “camino”, porque lo es. El TODO no está nunca terminado; cada uno de nosotros lo va construyendo ladrillo a ladrillo, y a medida que avanza la construcción se van difuminando los límites de los componentes y se van integrando en esa gran realidad que es uno mismo. Llega un momento en que uno es UNO, así, con mayúsculas. Se reconoce parte de todo el Universo, y al mismo tiempo se toma consciencia de la propia individualidad. Uno no se pierde en el TODO, se integra a él.

¿Nunca has experimentado sensaciones extrañas, como el haber estado en algún lugar que visitas por primera vez? El denominado “deja-vu”. ¿O la sensación de sentirte íntimamente ligado a alguna persona que ves por vez primera? Se habla mucho de las almas gemelas. ¿O haber experimentado las sincronicidades, esas extrañas simultaneidades? Todos, en mayor o menor medida, lo hemos experimentado. De eso se trata: de adquirir la consciencia de que pertenecemos a un TODO mayor en el que se dan todos esos fenómenos de los cuales formamos parte, y al mismo tiempo experimentamos. Su existencia es la mejor prueba de que el TAO existe y estamos en él.

Pero no es algo fuera de nosotros; más bien, es un viaje hacia el interior de nosotros. No es algo que reconocemos y dejamos anclado en alguna esquina de nuestro camino. Es algo que nos acompaña, que va tomando forma en la corriente eterna del cambio, es una experiencia formada por flujos de probabilidades que se van amoldando a nuestra propia consciencia a medida que vamos internalizándonos en su interior. En la medida que nuestra consciencia lo va creando, va cambiando junto con nosotros en virtud del Principio de Indeterminación de Heisenberg (1901-1976). El TAO, junto con nosotros, somos todos un fenómeno cuántico. Nuestra realidad, creada por nosotros mismos, es el TAO y es indeterminada.

Después de mucho pensar analíticamente en los cómos y en los porqueces, al fin se hizo luz en mi alma una noche en que dejé divagar mi mente mientras esperaba servicio en un restaurante. Solo, sin tener nada más que hacer que esperar, adopté el estado de no-mente (estado el que se me ha ido haciendo cada vez más fácil de adoptar) y dejé que volara la intuición. En ese estado uno percibe la integración de todos los componentes del Universo, se siente parte de el mismo. Y sin darse cuenta, de pronto se hace una luz y viene la comprensión. Así llegué a comprender este concepto tan inasible que es el TAO.

El TAO es Dios, somos nosotros es el TODO. Pero no en forma estática, formando parte en, sino siendo en. Es un estado del ser. Y es un estado dinámico, de creación permanente, de plena comprensión. No es entendimiento, es comprensión.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s