Cómo adquirir el estado de No-mente; mi experiencia personal – Reflexiones de Mariano Merino

mushin

Muy lejos de mí de presumir como experto en el tema, ya que soy un mero practicante, les relato mi experiencia personal: tomé conocimiento de la existencia de este estado tan particular de conciencia hace unos 4 años, mientras estudiaba y profundizaba la filosofía del budismo Zen. Previamente había tomado contacto con el fenómeno, sin tener cómo reconocerlo ni asociarlo con el Zen, a raiz de una especialización en Técnicas de Entrenamiento en un Programa de Mejoramiento de RR HH, dictado por un coacher en Sao Paulo (Brasil).

La descripción del fenómeno es simple. Consiste en actuar totalmente desligado de la conceptualización de la acción, en un estado casi robótico, o de “piloto automático” como dicen algunos. Pero no es un estado de zombie, sin conciencia; más bien, es un estado de alerta no consciente, no pensada. Esto permite ejecutar acciones de todo tipo sin que la mente afecte ni la dirección de la acción (que se define por si misma) ni el rendimiento del cuerpo al ejecutarla, pero sin abandonar tampoco el estado de alerta necesario para que tal acción sea eficaz, para que tenga los resultados esperados. Es un estado de máxima eficiencia y mínimo costo, si cabe la analogía.

Para darles un ejemplo didáctico, el ponerme en estado de No-mente me ha permitido ejecutar viajes rodoviarios difíciles por las montañas, por sendas de cabras, y por largas jornadas de más de 12 horas, sin que mi cuerpo se canse como normalmente lo haría en esos casos.


¿Cómo viaja uno “normalmente”? Guiando, manejando los controles del vehículo, mirando el paisaje, conversando, y sobretodo pensando en todos y cada uno de los momentos vividos en la experiencia: cuidado con ese derrumbe, cuidado con esa curva, que paisaje más bonito, tengo que volver a estos parajes, etc. A todo eso, se agregan los recuerdos que no son ni pertinentes ni relacionados con el viaje. Al final, el cansancio viene más por atiborrar la mente de pensamientos y de administrar la relación mente-cuerpo que del guiar mismo y sus exigencias. ¿Cómo lo hago en estado mushin? Guiando y vaciando totalmente la mente, simplemente. En forma automática, sin pensar, con la mente totalmente en blanco. Los que vieron la película “El último Samurai” recordarán ese pasaje en que el protagonista empata con su capacitador en el uso de la espada japonesa o katana, al seguir el consejo de su amigo de “luchar con no-mente”.

En ese estado, el cuerpo acciona y reacciona automáticamente a las más exigentes pruebas, como el manejar en la montana o mantener un duelo con espadas.

¿Cómo se logra? Con el adecuado entrenamiento. Les sugiero los siguientes pasos, que son los que yo he seguido:

a) Familiarizarse con el mecanismo de la Meditación. Sentarse cómodamente en su casa, en un cafecito al aire libre, en un asiento de una plaza, y con los ojos abiertos dejar pasar, dejar fluir lo que sucede alrededor, sin tomar conciencia de ello. Simplemente mirar sin ver, sin adquirir conciencia de lo visto. Al comienzo cuesta porque estamos habituados a trabajar mentalmente (ese señor vestido estrafalariamente, ese vehículo a toda velocidad, ese perro parece peligroso, etc.) pero luego se irán acostumbrando y entrarán en un estado inicial que lo calificaría de “sopor consciente”. Puede ser un proceso largo, algunas veces de meses.

b) Cuando se llega a tal grado de entrenamiento que uno es capaz de invocar ese estado de “sopor consciente” a voluntad, comenzar la segunda fase que es ejecutar pequeñas acciones, no peligrosas, manteniendo ese estado. Por ejemplo, caminar unas cuadras con la mente vacía. Se darán cuenta de que el cuerpo está alerta (y evitará que lo atropellen en una esquina, por ejemplo) pero la mente no, está en blanco. Completamente en blanco.

c) Cuando se llega a tener competencia en ejecutar cualquier acción en tal estado, se puede decir que han capturado la metodología de estar y actuar en estado de No-mente o mushin. Notarán que su eficiencia y rendimiento aumentan exponencialmente, que les es más fácil aislarse de los estímulos del medio. En suma, se vuelven insconcientemente reactivos. Somáticamente, serán capaces de ejecutar esfuerzos físicos extraordinarios y casi sin darse cuenta, como el mantener largas jornadas de trabajo sin cansarse.

Es cosa de captar el cómo se hace… y hacerlo. Los atletas profesionales lo practican corrientemente y logran hazañas, como el correr 42 kms. en una maratón y terminar casi tan frescos como cuando comenzaron.

Que les aproveche. La experiencia de uno es la experiencia de todos.


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2 comentarios

Archivado bajo alma, budismo, espiritu, iluminacion, meditacion, paz interior

2 Respuestas a “Cómo adquirir el estado de No-mente; mi experiencia personal – Reflexiones de Mariano Merino

  1. Pingback: La mayor contradicción: el Estado de No-Mente | Querido Reiki

  2. Luis

    Cierto lo que afirma Mariano. Yo lo intente y FUNCIONA.

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