Un proyecto personal: Kaizen en sus vidas – Reflexiones de Mariano Merino

escribir_es_vivir

Cada uno de nosotros ha tenido mil experiencias en esta vida. Viajes, trabajos interesantes y no tanto, personas a las que hemos conocido de pasada o más íntimamente, conversaciones que nos han marcado. De todo nos ha pasado, a unos más que a otros. ¿Qué les parece si se ponen a escribir sus autobiografías, y le dejan a sus descendientes toda una vida reseñada en unas cuantas páginas? Les aseguro que será el mejor legado que podrán dejar. Dinero, casas, autos, eso lo deja cualquiera e igual lo van a dejar, pero ¡una vida! ¡Toda una vida!

Háganlo de a poco, sin esforzarse. Un par de páginas diarias basta. Una media hora al día. Kaizen es un enfoque de gestión japonés que se basa en pequeñas mejoras secuenciales que en conjunto terminan produciendo un gran cambio. Su origen es la filosofía zen. Apliquen Kaizen a sus vidas, y comiencen por este proyecto.

Yo ya llevo escritas 173 páginas. Y me asombra ver todo lo que he hecho en esta corta vida. Más se van a asombrar mis hijos y nietos cuando la lean.

La muerte viene, se acerca indefectiblemente, y cuando uno la espera seguro de que no ha desperdiciado una vida, se transforma en una amiga. ¿A qué seguir viviendo si ya no me obedecen los músculos como cuando era joven? Eso de seguir respirando… no es vida. Podría seguir respirando, incluso atado a una cama y a un respirador, pero ¿sería vida? Por otra parte, cada segundo muere alguien en este planeta, y es reemplazado por otro ser. ¿Se imaginan la cantidad de vida que se pierde, desconocida, sin siquiera dejar una sola semilla en la mente de alguien? Y son vidas interesantes. Me ha tocado conversar con camioneros de las alturas altiplánicas, o con cazadores de las selvas amazónicas, cuyas aventuras dejan pálidas a las descritas por Ernesto Heminway. Recuerdo que a uno de esos camioneros, de origen aymara, le dije después de su relato de un par de horas en un ruedo bajo el frío de la noche a 5 mil metros de altura “¿Se da cuenta de que al contarnos su vida usted no morirá jamás? Cada uno de nosotros se lo contará a otro, y así seguirá viviendo”. Nadie del ruedo dijo una palabra. Yo era el único blanco ahí, todos los demás eran indígenas como él. Pero sí estoy seguro de una cosa: todos comprendieron, todos asintieron. Hasta la Pachamama asintió porque detuvo por unos minutos ese viento gélido que solamente en esas alturas existe.

Que les aproveche. Mariano Merino.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo alma, budismo, espiritu, iluminacion, meditacion, paz interior

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s