¡Pero mira como grita el fulano ese! ¡Está loco! – Reflexiones de Mariano Merino

conductores

Vivimos amargados, con prisas sin explicación, presionados y presionando, protestando contra todo y todos. El Gobierno es una porquería, mira ese conductor estúpido, las mujeres no salen nunca del baño, los hombres son todos unos niños malcriados, la empresa es una sanguijuela, la policía es un antro de delincuentes, la Iglesia es un antro de…etc.  Los motivos no faltan, cambian, se reemplazan: la ira sigue igual.

¿Por qué? Lo hemos dicho muchas veces, y el budismo lo viene diciendo desde hace 2.500 años: vivimos desenfocados porque no vivimos nuestra vida propia sino las ajenas. Quien vive su vida, en libertad e inseguridad, es una persona feliz.

¿Cómo solucionarlo? Siguiendo el camino definido por Buda en sus 4 Nobles Verdades y en sus 8 Senderos. Viviendo esas enseñanzas. meditando. Pero ese es un camino largo, y no tenemos tiempo: estamos apurados!!!!

No hay atajos en el camino del auto perfeccionamiento, pero sí existe un Camino del Medio, lleno de posibilidades y herramientas para paliar en parte esa insatisfacción y aprender a dominarnos. Porque ese es el problema que detectamos: tenemos ira en contra de todos porque tenemos ira en contra de nosotros mismos.

Aprendan a desdoblarse, a distanciarse de ustedes mismos. Aprendan a volar sobre ustedes mientras hacen sus cosas, a ser observadores de su propia vida. Vuelen, como ángeles, mientras manejan o cuando están en el escritorio de su oficina, o en el hogar o discutiendo con su pareja. Sean testigos, no participantes. Tómense las cosas, todas las cosas, con indiferencia, como si no fueran ustedes los que las protagonizan. Aléjense de ustedes mismos. Pero todo ésto, sin abandonar las rutinas diarias. Al poco tiempo notarán que aumenta su paz interior y que miran al mundo con otros ojos, con los del observador no del interventor. Hasta se reirán de las cosas que antes desataban su ira, y lo que es más importante: aprenderán a reírse de ustedes mismos.

Puede que hasta terminen contagiados de la enfermedad más peligrosa: la alegría de vivir. Palabras sabias de una amiga.

¿Se necesita ser monje para eso? No, en absoluto. Lo único que se necesita es ser conductor, dueña de casa, oficinista, ingeniero, médico, etc. Pruebe a hacerlo. Visualícese creativamente, como dice el Kaizen: YO NO SOY ese que está gritando, caminando, durmiendo, trabajando, conversando, manejando. Y aproveche para mirarse desde lo alto y agregar también creativamente ¡Pero mira como grita el fulano ese! ¡Está loco!

Comience por eso. Olvídese por el momento de las meditaciones, de los mantras, de las plegarias, del vacío, de todo eso. Concéntrese en dominarse a si mismo. Eso es lo realmente importante. Comience por ahí.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo alma, budismo, espiritu, iluminacion, meditacion, paz interior

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s