Las palabras – Reflexiones de Mariano Merino

palabrasJugamos embelesados con las palabras, memorizamos conceptos, y llegamos así a pensar que somos realmente sabios, pero lo cierto es que, a los “sabios” de este tipo, su “sabiduría” de poco les sirve para manejar y atender las realidades de la vida. Si así fuera, ¿no es cierto que a día de hoy las cosas serían bien distintas?

D. T. Suzuki, ¿Qué es el Zen?, cap. VI

¡Cuantas veces decimos lo que no debimos decir! Pensando en un falso concepto de honestidad y verdad, las largamos al viento, les damos vida, sin percatarnos de que las palabras tienen poder. Y mucho poder: son capaces de segar una vida, de terminar una relación, de cambiar una opinión, de dar vueltas una realidad. Al decirlas olvidamos de que las realidades son individuales, y cada una tiene una cierta objetividad, una manera cierta de mirar e interpretar los estímulos que nos llegan. No todos los colores son los mismos para todos, y no todas las palabras significan lo mismo. Las palabras pueden ser un bálsamo pero también un arma mortal. Por eso las palabras son el sujeto de uno de los 8 senderos del correcto vivir de Buda: el hablar correcto.

Una vez lanzadas, una vez recibidas, no mueren ni se atenúan; se guardan, se analizan, molestan, es un puente entre personas que cuesta mucho terminar de cruzar.

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo alma, budismo, espiritu, iluminacion, meditacion, paz interior

2 Respuestas a “Las palabras – Reflexiones de Mariano Merino

  1. José Antonio Suárez

    Es impescindible que este tipo de información llegue al mayor número de personas posible, porque nos permitiria comprender alguna de las situaciones que padecemos en momentos determinados y no entendemos que son el producto de nuestra emenación creativa inconcient, Esta información nos permite reflexionarsobre el sentido creativo de nuestros pensamientos en sintonía con la esfera armónica y holística a la cual pertenecemos. Infinitas gracias, Namasté.

  2. Bernat

    A veces, las palabras deben ser lanzadas al aire aunque hagan daño aún sin haber intención. Todo dependerá de cómo las quiera recibir o cómo las perciba la persona receptora. De las duras críticas e incluso de los ataques se puede tomar una mayor consciencia de la realidad, hacer autocrítica, ver hasta que punto puede la otra persona tiene razón, y finalmente ignorar la parte ofensiva del mensaje. Las palabras muchas veces se las lleva el viento. No se vive de palabras, se vive de hechos y son los hechos los que te hacen ver el fondo de las personas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s