Un ensayo acerca de la dinámica evolucionista

Cayeron todos los sueños, todos los muros, ideales que se vieron frustrados, no ocurrió la revolución que tanto anhelábamos, muchos y quizás demasiados fueron los que dieron su vida por hombres y mujeres con mucho temple y valor, que se hicieron humo y cenizas, desaparecidos, hombres que se entregaron por entero y que ardieron en la pira de la sociedad o en la del tiempo, que se comprometieron con teorías y sueños de sociedades ideales, pero también utópicas.

Junto a ellos, otros que de repente desaparecieron, se perdieron, arquetipos de hombres despiertos, que quemaron todos los ídolos, que se llevaron consigo todos los fetiches, los ritos que ocultaban la mentira de tantos que se corrompieron y que prometían entregar algo de lo que no eran dueños, que no poseían. Hombres y mujeres que abrieron la puerta de la libertad, esa misma que nunca llegó.

Muchos fueron los que equivocadamente quisieron cambiar al hombre primero, para después cambiar a la sociedad y ellos se extinguieron porque no es posible cambiar individualmente, porque el hombre no se justifica a si mismo por si mismo y por lo tanto, murieron por  inanición espiritual, segregados ellos mismos de la unidad del mundo.

Muchos también quisieron hacer lo mismo cambiando primero a la sociedad para después cambiar al hombre y eso tampoco es posible, porque no se puede encerrar al hombre imperfecto en sistemas perfectos y por lo tanto terminaron indefectiblemente en regímenes totalitarios y todos fracasaron………

Ese es un tema candente, acerca de la dinámica de la libertad, que trataremos ahora.

¿qué viene entonces?

¿qué alternativas tienen las generaciones más jóvenes?

¿cuántos no hacen nada por ellos y les mienten sin cesar, los suben al carro del éxito antes de tiempo y luego los dejan navegando a la deriva?

¿a cuantos les importa verdaderamente su devenir y siguen vendiéndoles los mismos sueños disfrazados de otra cosa, pero solo un nuevo sueño más?

¿y que viene ahora, me pregunto? y si eso existe ¿cómo se hace?

Con sinceridad debo decir que no lo sé y cualquiera que diga lo contrario me parece que no sabe de lo que habla, pero igual haremos un intento de explicarnos a nosotros mismos, ciertos fenómenos un tanto técnicos, haciendo analogías, intentando ver en otras dimensiones de la naturaleza procesos semejantes y así no cometer el mismo pecado que cuestionamos, de afirmar algo dogmáticamente, siendo esta con seguridad, solo una forma más de ver el problema.

Y entonces me digo lo siguiente:

“En el mundo de la física clásica existe el concepto de que todos los parámetros físicos, como por ejemplo, la energía, la velocidad y la distancia recorrida por un objeto, son continuos. En cambio en la nueva física, la física cuántica, en los modelos atómicos, esto no es así. Ocurre que este proceso no se da en forma “continua” como pensamos, si no que en forma “discreta”. Es decir, que ocurre en pequeños bloques a los que se les denomina “cuantos de energía”.

Y si yo uso esta nueva forma de entender el mundo en los procesos sociales que nos interesan, ya que donde espero ver asomar un cambio, es en la conciencia misma del hombre y se sabe que esta es efectivamente de una dimensión cuántica(*), entonces es como si estas pequeñas cantidades  de cambio, que si van ocurriendo frente a nuestros ojos, todas estas revoluciones específicas o más pequeñas  por decirlo de alguna manera, que fracasan, que no logran permanecer en el tiempo, se fueran almacenando en algún lugar sin manifestarse de ninguna forma

¿Qué pasa entretanto?

Bueno, estos movimientos revolucionarios, que si bien fracasan en el mediatismo histórico y parece que no ocurrieran como fueron planificados, en el mundo cuántico si podrían ser hechos considerables y acumularse en paquetes cuánticos, en alguna parte de la conciencia social y personal, sin manifestarse inmediatamente, acumulándose digo, de alguna forma  o en algún lugar que no conocemos. Todas estas revoluciones que aparentemente van fracasando, van quedando en alguna parte y van configurando esos bloques cuánticos que en su momento colaborarán con su potencial, en el gran salto evolutivo que viene.

Todas las partículas que componen el universo físico se deben mover en saltos cuánticos.

Un cuerpo no puede absorber o emitir energía luminosa en cualquier cantidad arbitraria sino solo como múltiplos enteros de una cantidad  básica o cuanto.  Esa es la cantidad que “vemos”, que experimentamos, lo que no quiere decir que los procesos intermedios, esos cambios que pensamos que se pierden en el espacio y en el tiempo no colaboren con el cambio “visible”, con los cambios sustantivos, por ejemplo, con una mutación genética o en general, con un salto evolutivo en la conciencia del hombre.

Eso pienso que ocurre con los movimientos sociales, con las revoluciones con nombre y apellido, que han pasado al parecer sin pena ni gloria o por lo menos sin percibir después de su período de manifestación en la sociedad, un residuo visible tan claro y definido que pueda decirse que es un cambio cualitativamente importante en la evolución de la conciencia del hombre.

Es el caso de los distintos movimientos artísticos pictóricos que nos sacan del Realismo inmovilizante hacia el Expresionismo, hacia el Impresionismo, hacia lo conceptual, lo surrealista, lo abstracto y en general hacia lo más creativo.

Es el caso de la llegada del rock a la música entre los años 1950 y 1957 con Elvis Presley, Bill Haley & His Comets,  Chuck Berry y Little Richard, entre otros.

Es el caso del “Existencialismo” de Sartre y la entrada en algo así como un nihilismo y un ateísmo con la negación de todos los dogmas.

Es el caso del “Mayo francés”, esa revolución estudiantil apoyada además por diez millones de obreros y ese concluyente “no encontrar finalmente arena bajo los adoquines”.

Es la “Primavera de Praga”, ese sueño frustrado por la invasión Rusa y es también la “Caída del muro de Berlín” y también la “Glasnost” (apertura, transparencia) la “Democratizatsiya” (democratización) la “Uskorenie” (desarrollo económico) y la “Perestroika” (reestructuración) en la URSS. Es sin duda,  la “Revolución Cubana”, los “sueños americanos” frustrados,  el “liberalismo económico” sin respuestas sociales masivas y contundentes y son a la vez también, las consecuencias benéficas y desastrosas de una “Globalización” inminente y avasalladora.

Es la incorporación exponencial de “La Tecnología” a todo nivel en la vida del ser humano, los nuevos conocimientos, la “Nueva Física”, el magnifico escenario del Big Bang y un universo de dimensiones insospechadas, la “Biotecnología” y la “”Manipulación genética”.

Son algo más de 100 años de aceleración exponencial y de oscuridad espiritual, de brotes revolucionarios, de una masificación de la información y de un desarrollo tecnológico, pero que no evidencian cambios cualitativos en el nivel de ser del ser humano.

Esa es la gran pregunta ¿por donde vendrá el cambio?

Nuestros pensadores con un facilismo sin parangón, solo prevén soluciones convencionales que son parte del sistema imperante que maneja las conciencias a lo largo y ancho de todo el planeta, en base a procesos archiconocidos que son decodificados mediante la dinámica lógica de la causa y efecto y terminan excretando en sus análisis simplones la ocurrencia de magras guerras mundiales, suicidios colectivos, fines de mundo y mortandad de toda índole, males y pestes de todo tipo, escases, contaminación, deshielo de las reservas polares, el crecimiento sin control del agujero de ozono y sus consecuencias catastróficas, debido a la inminencia y la agudización de esos procesos y su dinámicas insostenibles.

Al ser humano le cuesta proyectar de otra forma que no sea la catastrófica, en una discusión absolutamente manida que deviene siempre en las conocidas campañas del terror con consecuencias violentas y que solo pueden traer un incremento de lo irracional, del mismo temor y posteriormente el inmovilismo y la inercia, que garantizan la eternización de las castas privilegiadas del sistema.

Para el hombre común la evolución humana, es un hecho propio de la ciencia ficción y no es un hecho creíble porque los que se benefician del sistema actualmente son seres retrógrados y egoístas en el sentido evolutivo y manejan todas las variables en su favor. Juegan a la división del adversario para manipularlo. Juegan a la ignorancia colectiva y al ocultamiento. Juegan a la profusión de superhéroes de ficción y al exitismo de ciertos privilegiados que no son más que títeres de un sistema que los manipula descaradamente.

Prefieren al pueblo ignorante y mantienen esa situación para su conveniencia.

Existen dos teorías muy conocidas y sorprendentes que sustentan los planteamientos hasta aquí expuestos y que explican hacia donde van los pensamientos progresistas y vanguardistas en lo que dice relación con la mecánica del cambio que viene.

Uno es la teoría del ”Mono Cien” y otra es el “Entrelazamiento Cuántico”, más conocido como la paradoja EPR.

Sin duda que hay muchas otras teorías y planteamientos que están relacionados directamente o indirectamente con esta forma de ver el problema de la evolución de la conciencia, tales como, el carácter cuántico de la conciencia (*) y todo lo que eso implica, el principio de incertidumbre de Heisenberg, la teleportación cuántica y el fenómeno de la “Decoherencia cuántica”, entre otros.

EL MONO NUMERO CIEN

“Cada  pensamiento y cada sentimiento es una gota que cae en el  lago mayor de la conciencia colectiva.

Este mar de conciencia ha sido formado por todas las gotas derramadas en él por cada individuo. Todo lo que piensas y sientes, afecta a los otros, del mismo modo que lo que otros sienten y piensan, te afecta a ti.

Cada gota que cae hace un efecto de onda que siempre está en relación con el efecto de onda de otras gotas.

Así, estamos indefectiblemente unidos en un destino común que es el de crear conciencia.

La calidad de esa conciencia es algo que está en nuestras manos decidir y la forma de subir de nivel de conciencia se produce de forma discreta, o sea, de la forma conocida como de paquetes cuánticos y no de una forma evidentemente continua.

Una forma de evolución del comportamiento, que refuerza esta teoría es la conocida como la del “Mono Cien”.

EL MONO NUMERO CIEN – UNA HISTORIA DE CAMBIO SOCIAL

By Ken Kalb (Translated by Gilda and Guillermo Sanchez)

El mono japonés, Macaca fuscata, andaba libre en la naturaleza por más de 30 años. En 1952, en la isla de Koshima, unos científicos empezaron a darle a los monos unos camotes (batatas) que les echaban en la arena. A los monos les gustaba el sabor del camote, pero no la arena. Una hembra de 18 meses llamada “Imo” resolvió el problema lavando los camotes en un arroyo cercano. Después le enseñó el truco a su mamá. Sus compañeros de juego aprendieron a hacerlo y también lo enseñaron a sus madres.

Poco a poco, ante los ojos de los científicos, varios monos fueron aprendiendo esta innovación cultural. Entre 1952 y 1958 todos los monos jóvenes habían aprendido a lavar los camotes con arena para hacerlos más sabrosos. Los adultos que imitaron a sus hijos aprendieron esta mejora social, pero otros adultos seguían comiéndose los camotes sucios.

Entonces sucedió algo sorprendente. En el verano de 1958, un determinado número de monos en Koshima ya lavaban los camotes — se desconoce el número exacto. Supongamos que al salir el sol una mañana había 99 monos en la Isla Koshima que habían aprendido a lavar sus camotes. Supongamos también que un poco después, esa misma mañana, el mono número cien aprendió a lavar los camotes.

¡Y ENTONCES SUCEDIO! Esa misma tarde casi toda la tribu lavaba los camotes antes de comérselos. La energía adicional del mono número cien de algún modo había generado ese avance ideológico.

Sin embargo, cabe hacer notar lo siguiente: una cosa sorprendente que observaron estos científicos fue que el hábito de lavar los camotes entonces saltó y atravesó el mar. Las colonias de monos que había en otras islas y la manada del continente en Takasakiyama empezó a lavar sus camotes.

Por lo tanto, cuando un determinado número crítico logra la conciencia, esta nueva conciencia se puede comunicar de una mente a otra. Si bien el número exacto puede variar, el fenómeno del Mono Número Cien significa que cuando apenas un número limitado de personas conoce una nueva forma, solo es propiedad consciente de esas personas.

Pero hay un punto en el cual cuando una sola persona más sintoniza esta nueva conciencia, el campo se refuerza de tal manera que esta conciencia la adquieren casi todos.

Con el propósito de instaurar un nivel superior de conciencia en todo el planeta tierra, se han inmolado muchos, se están preparando otros tantos a través de diferentes movimientos para irradiar desde si mismos, ese nivel de conciencia y alcanzar definitivamente la masa crítica para toda esta humanidad….. Se calcula que serán menos de un millón de personas, las que lograrían crear el efecto como el descrito en los monos.

Entrelazamiento cuántico

Los sistemas cuánticos microscópicos tienen la característica de “saltar” de un estado cuántico a otro de una forma que aún no ha sido del todo comprendida por su rareza y aparente falta de lógica. Los físicos, sin embargo, habían conseguido hasta el momento detectar los saltos cuánticos de átomos, electrones, iones (átomos o moléculas cargados eléctricamente) y otras partículas, pero no habían podido “ver” los fotones, que normalmente son destruidos cuando llegan a ser detectados.

Ahora, gracias a una elaborada técnica, un único fotón ha podido ser atrapado dentro de una cavidad superconductora para observar, en tiempo real, su nacimiento, su vida y su muerte durante un intervalo de tiempo de segundos.

El entrelazamiento cuántico es una propiedad predicha en 1935 por Einstein, Podolsky y Rosen (en lo sucesivo EPR) en su formulación de la llamada “Paradoja EPR”.

Dos fotones que nacen de una misma fuente coherente estarán entrelazados. Entonces, lo que le ocurra a uno de los dos fotones influirá en forma instantánea a lo que le ocurra al otro, aunque estén separados por una distancia, dado que sus distribuciones de probabilidad están indisolublemente ligadas con la dinámica de ambas. Este hecho, que parece burlar el sentido común, ha sido comprobado experimentalmente, e incluso se ha conseguido el entrelazamiento triple, en el cual se entrelazan tres fotones.

Lo que hacen en el experimento estos fotones gemelos es jugar el papel de terminales para la transmisión. Se coloca la partícula que se quiere teletransportar junto a uno de ellos sufriendo una serie de efectos en este encuentro cuántico, que son medidos por una serie de instrumentos. Estos cambios son registrados por el fotón gemelo, induciéndolos en la partícula que se encuentre junto a él, convirtiéndose en una copia idéntica de la primera partícula así verificada por los instrumentos de medición.

Es un fenómeno cuántico, sin equivalente clásico, en el cual los estados cuánticos de dos o más objetos se deben describir haciendo referencia a los estados cuánticos de todos los objetos del sistema, incluso si los objetos están separados espacialmente. Esto lleva a correlaciones entre las propiedades físicas observables.

Esas fuertes correlaciones hacen que las medidas realizadas sobre un sistema parezcan estar influenciando instantáneamente otros sistemas que están enlazados con él, y sugieren que alguna influencia se tendría que estar propagando instantáneamente entre los sistemas, a pesar de la separación entre ellos (a pesar de las distancias inconmensurables, superlumínicas.).

No obstante, no parece que se pueda transmitir “información clásica” a velocidad superior a la de la luz mediante el entrelazamiento, porque no se puede transmitir ninguna información útil a más velocidad que la de la luz. Sólo es posible la transmisión de información usando un conjunto de estados entrelazados en conjugación con un canal de información clásico, también llamado teleportación cuántica. Más, por necesitar de ese canal clásico, la información útil no podrá superar la velocidad de la luz.

El entrelazamiento cuántico fue en un principio planteado por sus autores como un argumento en contra de la mecánica cuántica, en particular con vistas a probar su incompletitud, puesto que se puede demostrar que las correlaciones predichas por la mecánica cuántica son inconsistentes con el principio del realismo local, que dice que cada partícula debe tener un estado bien definido, sin que sea necesario hacer referencia a otros sistemas distantes.

Con el tiempo se ha acabado definiendo como uno de los aspectos más peculiares de esta teoría, especialmente desde que el físico norirlandés John S. Bell diera un nuevo impulso a este campo en los años 60 gracias a un refinado análisis de las sutilezas que involucra el entrelazamiento. La propiedad matemática que subyace a la propiedad física de entrelazamiento es la llamada no separabilidad. Además, los sistemas físicos que sufren entrelazamiento cuántico son típicamente sistemas microscópicos (todos los que se conocen de hecho lo son), pues en el ámbito macroscópico esta propiedad se pierde en general debido al fenómeno de la decoherencia (***).

Los sistemas cuánticos microscópicos tienen la característica de “saltar” de un estado cuántico a otro de una forma que aún no ha sido del todo comprendida por su rareza y aparente falta de lógica. Los físicos, sin embargo, habían conseguido hasta el momento detectar los saltos cuánticos de átomos, electrones, iones (átomos o moléculas cargados eléctricamente) y otras partículas, pero no habían podido “ver” los fotones, que normalmente son destruidos cuando llegan a ser detectados.

Ahora, gracias a una elaborada técnica, un único fotón ha podido ser atrapado dentro de una cavidad superconductora para observar, en tiempo real, su nacimiento, su vida y su muerte durante un intervalo de tiempo de segundos.

El entrelazamiento es la base de tecnologías en fase de desarrollo tales como la computación cuántica o la criptografía cuántica, y se ha utilizado en experimentos de teleportación cuántica.

Estos dos fenómenos por si solos dan una idea total y acabada de la unidad implícita en todo lo viviente y creo que eso es razón más que suficiente, por prudencia, para no seguir con esta exposición más allá de lo expuesto, ya que es más importante el planteamiento de la pregunta y dar una idea primaria y general de los desarrollos de las posibles respuestas. El resto es discutible porque en nuestra exposición y obviamente en vuestra lectura, la realidad misma es subjetiva y eso mismo permite refutar ciertas posibilidades que caen en lo no demostrable. Téngase en cuenta que estos fenómenos están siendo abordados como analogías para entrar en el terreno de lo probable.

Autor:   Rafa Torres, Chile.

Links relacionados

La conciencia es cuántica

(*) http://www.tendencias21.net/La-conciencia-se-perfila-como-un-proceso-cuantico_a155.html

El Tao de la Física

http://books.google.cl/books?id=N7jeNVcZpGkC&lpg=PA415&ots=XRgktLpWes&dq=la+fisica+cuantica+determina+lo+que+va+a+ocurrir..&pg=PA415#v=twopage&q&f=true

(***)Decoherencia cuántica

http://www.tendencias21.net/Dieter-Zeh-La-observacion-es-cuantica_a67.html

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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