Los diez toros del zen (versos y prosa de Kakuan) interpretados – 5

Ya que lo encontraste, dómalo. No tienes otra misión en tu vida. Para domarlo, debes mirarlo y verlo, no solamente mirarlo.

Verso5.  La doma del Toro

Preciso el látigo y la soga,

De lo contrario, se escaparía por caminos polvorientos.

Si está bien domesticado, llega a ser dócil con naturalidad.

Entonces, sin herraduras, obedecerá a su dueño.

 Prosa:

Cuando aflora un pensamiento, otro le sucede. Cuando el primer pensamiento brota desde la iluminación, cuantos le siguen son verdaderos. A través de la ilusión, se convierte todo en falsedad. La ilusión no esta producida por la objetividad; es el resultado de la subjetividad. Amárralo fuerte por el anillo de la nariz y no dudes ni un instante.

Interpretación:

Ya que lo encontraste, dómalo. No tienes otra misión en esta vida; todo lo demás es accesorio. Para domar a tan noble animal debes mirarlo tal como es, sin aditamentos retóricos, porque él tiene la fuerza suficiente como para desviar tu atención y caer en sus hechizos. La realidad es lo que es.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo meditacion, paz interior, zen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s