La paleodieta para sobrevivir (entrevista al Dr. Carlos Pérez, terapeuta y psiconeuroinmunólogo, lavanguardia.com, La Contra, 110512)

Tengo 33 años. Nací en Palafrugell y vivo en Sant Feliu de Guíxols. Uso la nutrición para sanar. Vivo en pareja, sin hijos. ¿Política? Estar bien. Ateo, creo en las verdades científicas. Hace sólo 200 generaciones que ingerimos harinas, azúcares y lácteos: ¡no estamos adaptados! El doctor estadounidense Loren Cordain ha acuñado el término paleodieta para resumir la alimentación humana preagrícola: es la que nuestra especie ha frecuentado durante el 95% de su existencia, la que nos ha modelado, a la que estamos adaptados. Carlos Pérez, máster en Psiconeuroinmunología, ha llegado a la conclusión de que la paleodieta (más la paleogimnasia y otros hábitos que nos han esculpido durante milenios) es la clave para recuperar la salud y el bienestar. Y Pérez predica con la práctica…, y lo cierto es que lo veo en excelente forma. A sus pacientes les aplica los mismos principios paleolíticos…, y asegura que todos mejoran su calidad de vida.

Qué es la paleovida?
El estilo de vida que modeló a la especie humana.

¿En qué consiste?
En movernos y en comer según cierta dieta.

¿Movernos?
Con los ejercicios que hacían nuestros ancestros: caminar, correr, saltar, empujar, arrastrar, escalar, trepar, reptar… Esfuerzos breves e intensos nos han modelado.

¿Y qué dieta nos hizo como somos?
La del hombre paleolítico: la paleodieta.

¿Qué comía el hombre paleolítico?
Pescado y crustáceos. Verduras, bulbos, bayas y frutas. Y carne y tuétano.

¿Somos carnívoros o vegetarianos?
¡Carnívoros! Las grasas de la carne nos dieron energía, acortaron el intestino y acrecentaron el cerebro. ¡Necesitamos grasas!

Pero la grasas nos engordan…
¡Falso! Las grasas de buena calidad… ¡nos adelgazan! El aceite de oliva virgen extra crudo, los frutos secos y el aguacate, grasas del pescado y de la carne de caza… o de animales que hayan correteado por el campo.

¿Y la carne de animales estabulados?
Es grasa insana. Si el animal corretea, su grasa se infiltra en la carne ¡y es saludable!

¿Y dónde puedo encontrar esa carne?
Puede encontrar carne de calidad: busque por internet y verá. ¡Y evite esa carne que suelta agua al freírla… y queda en nada!

Ah, sí, eso me da mucha rabia.
Es de animal estabulado y cargado de antidiuréticos para retener agua y ganar peso.

Resumo: carne y pescado, y verduras y fruta. ¿Eso es la paleodieta?
Sí. ¡Es lo que habíamos comido siempre!

¿Qué entiende por “siempre”?
Desde que somos humanos, ¡hace 76.000 generaciones! Porque hace sólo 200 generaciones que comemos como ahora. Ah, y hace sólo siete generaciones que comemos azúcares refinados y grasas trans (bollería).

¿Y estos periodos son relevantes?
Mucho: nuestro genoma necesita miles de años para adaptarse a cambios del entorno. Por eso padecemos intolerancias alimentarias: ¡en 200 generaciones no hemos tenido tiempo para adaptarnos a lo que comemos!

¿Qué sucedió hace 200 generaciones que modificó la dieta paleolítica?
Comenzó la agricultura y la ganadería: el paleolítico deja paso al neolítico… y empezamos a comer alimentos nuevos.

Enumere esos alimentos nuevos.
Cereales (trigo, cebada, centeno, arroz…), harinas (de cereales o legumbres), lácteos, azúcares y ciertos aceites vegetales.

Pan, pasta… ¡Es lo que como cada día!
Metabolizar eso nos desgasta y causa intolerancias, cefaleas, malestares, inflamaciones, acné, obesidad, diabetes, patologías…

¿Y la paleodieta evita esas dolencias?
¡Sí! Yo como y bebo según la paleodieta… y me siento rebosante de energía y vitalidad.

¿Cómo se bebe según la paleodieta?
¡Con sed! Somos hijos de la sed, pero hoy estamos matándola. ¡Recupera la sed! Con sed, beber agua es un placer inolvidable.

No suelo tener sed…
Porque te pasas el día bebiendo: un café con leche, un refresco, una copa de vino, otro café, una caña… ¡Estás matando tu sed!

¿Qué me aconseja?
No ingieras líquido alguno (ni fruta jugosa) durante un día: recuperarás la sed. Y entonces…, ¡ah, bebe agua! Sentirás tanto placer… que no querrás ya beber otra cosa, seguro.

O sea: nada de ir bebiendo a cada rato.
Ni nada de ir comiendo varias veces al día.

¿Ah, no? ¿No dicen que es saludable?
Comer un poquito cada pocas horas… fatiga el intestino. ¡Déjalo reposar! El hombre paleolítico pasaba largas horas sin comer nada…, buscando comida. La sed y el hambre nos modelaron. ¡Come con hambre! Será un placer… y sentará bien a tu intestino.

¿Lo hace usted así cada día?
¡Sí! Por la mañana me levanto y me muevo, hago ejercicio paleolítico… y no desayuno. O apenas, quizá un poco de fruta…

¿Qué dice? ¡Siempre me habían dicho que lo más saludable es desayunar fuerte!
Pues el hombre paleolítico no lo hacía. Salía en busca de comida… ¡y se movía! Porque desayunar fuerte te pide luego reposar…

¿Y cuándo podré comer?
A mediodía, ¡con hambre y alegría! Y abundantemente: estamos diseñados para comer mucha cantidad de golpe cuando se puede.

¿Y luego?
Un reposo. Y ya no necesito comer nada durante seis o siete horas. Y mi intestino me lo agradece. Ya de noche, una cena ligerita.

Póngame un ejemplo de ingesta paleolítica, algo concreto que usted coma.
Me como cuatro hamburguesas y un melón. O 300 o 400 gramos de carne o pescado con una escalivada, o con una ensalada, o con verduras salteadas. ¡Y me quedo muy feliz!

¿Se permite comer huevos?
Sí, pero huevos de corral, los que lleven impreso en la cáscara el número 0 (ecológicos) o el 1 (gallinas que se mueven).

¿Qué más incluye la paleovida?
Que nos dé un poco el sol en la piel. ¡Todo esto es la base para tener energía, salud y recursos para ser más feliz! Por desgracia, estamos involucionando como especie…

¿Qué hago para seguir la paleodieta?
Destierra lácteos, pan, pasta, galletas y azúcares: te causan una inflamación subclínica que tiene a tu organismo siempre alerta, agotado, lo que generará patologías autoinmunes, diabetes… ¡La mejor medicina es comer como tus ancestros paleolíticos!

Fuente: lavanguardia.com – La Contra

Anuncios

3 comentarios

Archivado bajo budismo, Ciencia, meditacion, negocios, paz interior, zen

3 Respuestas a “La paleodieta para sobrevivir (entrevista al Dr. Carlos Pérez, terapeuta y psiconeuroinmunólogo, lavanguardia.com, La Contra, 110512)

  1. Joako

    Ohhh. Buena que sigas la paleo! 😉 Algo quizás que decir, la ingestion de carnes magras o grasas variaba según la región. Cuanto más al norte mayor era la ingesta de grasas (no olvidemos la gente atrapada en Europa y Siberia en la Glaciación Würm. El frío debió ser muy intenso y perpetuo, por lo tanto altas cantidades de grasas animales (mamuts, rinocerontes lanudos, etc) fueron el sustento de aquellas gentes. Un ejemplo actual de clímas árticos son los esquimales, su ingesta de grasas es altísima.

    En lo personal voy a la 2ª semana de la paleo, como unos 420 grs de pecho de vaca + 300 grs de higado de vaca + espinacas, frutas, frutos secos, almendras, aceite de higado de bacalao y mantequilla sin sal para aumentar la ingesta de grasas. Todo esto en un día, la primera semana bajé de peso, esperemos ir recuperando en las semanas que vienen y aumentar masa muscular. Soy ectomorfo, así que quisiera ganar unos cuantos buenos músculos.

    Respecto a los vacunos, lo bueno de vivir en un país tercermundista donde aun hay campesinos pastando sus animales en la pampa (vivo en Bolivia) es que hay fuentes no muy costosas de carne vacuna “sana” para adquirir. jajajajajaja.

    Un saludo! 😉

    • Mariano Merino

      Gracias por tu comentario. También vivo en este país tercermundista de Bolivia. Ya que emprendiste la aventura de alimentarte tal como lo hacían nuestros paleolíticos parientes, sería interesante que nos compartas tus resultados después de un par de meses de llevar tal dieta… si aún te queda entusiasmo por ella. Lo interesante es que nos diste tu receta, lo que agradecemos.
      Saludos cordiales, en la paz del Buda
      Mariano Merino

  2. Jose L.

    Me parece muy bien. Pero las condiciones han cambiado. Hoy en dia somos muchas más personas que en el paleolítico y desgraciadamente no hay carne para todos. Si no, los animales necesitarían más comida y agua que los propios humanos. Debemos adaptarnos al lugar y condiciones y estas han cambiado. Así que hoy en día no veo factible esta dieta. Los cereales integrales son muy nutritivos y ya nos hemos adaptado a ellos. Para consumir un quilo de carne de vaca se necesitan muchos quilos de cereales que podrían alimentar muchas más personas. Lo que no hay que comer es comida basura, ni conservas, ni aditivos, ni precesados… etc. Comer del lugar y de estación. Eso es saludable. Pues no todos los pueblos eran cazadores tampoco. Depende de la latitud y del clima. Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s