Todos debemos contribuir a que la paz del Buda sea la pauta para nuestro diario vivir. (Entrevista a Alma San Miguel, budista, de México)

Mariano Merino:   Bueno Alma, seguiremos conversando sobre el tema del budismo y el comportamiento, o los negocios y la organización si se lo quiere ver así.

Alma San Miguel:  Hola Mariano. Es cierto, debemos hablar y explicar el enfoque budista de los comportamientos, y para eso debemos hablar de las virtudes o paramitas. ¿Qué son las paramitas? El término paramita se traduce generalmente como perfección o virtud, pero su significado va más allá: es disciplina, disciplina para lograr el despertar. Perfeccionando estas seis virtudes, las paramitas, la Iluminación queda a nuestro alcance. Además, y aunque no nos propongamos llegar hasta ese estado, el solo seguirlas nos capacita para ser exitosos en lo que emprendamos, en la vida personal y también de negocios.

1. Generosidad. Se puede ser generoso en muchas maneras, desde lo más burdo hasta lo más sutil. Podemos dar cosas materiales (dinero, comida, ropa, etc.). Podemos dar educación y cultura. Podemos dar un consejo, una sonrisa, un abrazo, un escuchar; podemos dar seguridad y alivio al dolor psicológico de los demás. Podemos dar el dharma, no solo regalando textos, sino compartiendo nuestras experiencias, nuestra comprensión del mismo. Podemos darnos a nosotros mismos.

A este respecto, alguna vez escuché que la diferencia entre orientales y occidentales es que mientras los occidentales vamos a los templos, iglesias, sinagogas a pedir, los orientales van a sus templos a ofrendar. Me consta personalmente que ellos practican siempre alguna forma de generosidad diariamente. Generalmente no piensan en ¡qué o cuánto van a ganar sino que ya ganaron al dar!

Si no podemos ser generosos de forma genuina, no importa cuánto meditemos, cuan eruditos seamos, cuan bonito hablemos del dharma, y es falso que nos encontremos en el camino a la Iluminación… Si no podemos ser generosos, seguramente el camino en el que vamos sea el que nos lleve a los bancos.

2. Disciplina o conducta Ética o más exacto, Honestidad. En cuerpo, palabra y mente. Significa no dañar ni aún al ser más pequeñito y que consideremos insignificante. A este respecto por ejemplo, se recomienda ser vegetariano en la medida de lo posible. Este punto puede abrir un debate, por ello puntualizo: en medida de lo posible. Otro punto es evitar robar o tomar lo que no es dado, lo que implica también cualquier tipo de fraudes. La piratería también entraría en este rubro, que también se puede abrir otro debate. Otro punto, evitar una conducta sexual incorrecta, otro debate y quizás más acalorado jajajajaja. Este punto se refiere en términos generales a no dañarnos ni dañar a otros con nuestra conducta sexual. En conjunto todos estos se refieren a acciones del cuerpo.

En cuanto a la ética de la palabra, se refiere no sólo a decir la verdad, si no a decirla con afecto y amor, con compasión, Es decir, deseando genuinamente que el otro deje de sufrir, tomando siempre en cuenta las necesidades y sentimientos del que escucha. Esto no solo va en sentido de uno a uno, sino que también al hablar con varias personas debemos promover la armonía y la unidad; en últimas, practicar la verdadera comunicación. Y si esto es demasiado para nosotros mejor callarnos!

Ya vimos cuerpo, palabra, ahora toca al punto de los actos de la mente. Esto se refiere a estar atentos, alertas, conscientes de nuestros pensamientos, de la calidad de nuestros pensamientos. Hay un proverbio tibetano que se dice es palabra del Buda y que desde que lo escuché me impactó profundamente; más o menos dice así: cuida tus pensamientos porque estos se convertirán en palabras, cuida tus palabras porque estas se convertirán en acciones, cuida tus acciones porque estas se convertirán en hábitos, cuida tus hábitos porque estos se convertirán en costumbres y éstas se convertirán en carácter, cuida tu carácter porque este determinará tu destino. La práctica de todo esto nos lleva a estar más conscientes y en el ahora. ¡Inténtenlo! Un último punto que aplicaría aquí es lo referente al exceso o consumo de drogas o alcohol (¡más debate!), va en el sentido de cualquier cosa dañina que perjudique nuestros procesos mentales. Todo lo anterior se refiere a los preceptos, votos o compromisos  que se toman cuando se decide seguir el camino budista formal o como monje, pero esto aplica para todos, ¿no crees?

Mariano Merino:  Es verdad, si todos lo p´racticáramos otro mundo sería este.

Alma San Miguel: Sin duda alguna. Sigamos con la…

3. Paciencia (se parece a Paz y Ciencia…). Ser pacientes con nosotros mismos, con la gente y con las cosas que no van bien. La paciencia también es tolerancia. La tolerancia es permitir que los demás sean y piensen diferente a nosotros, sin que ello nos afecte. Esto también quiere decir también amabilidad, que viene de amor. Para el budismo el amor es desear que el otro sea feliz. Esta paramita también se refiere a estar dispuestos y ser receptivos a las verdades profundas.

4. Esfuerzo Gozoso. Esta paramita se refiere al entusiasmo, a la carga de energía necesaria para lograr nuestros objetivos, al esfuerzo que debemos de hacer para perseguirlos. El esfuerzo para controlar y eventualmente deshacernos de nuestras aflicciones o emociones negativas (deseo/apego, ira, orgullo, envidia e ignorancia) y desarrollar aquellas emociones positivas como la compasión, el amor, la alegría, la bondad, la paz. No significa hacer lo que nos gusta, si no hacer lo que hagamos con gusto. Siempre es bueno un poco de incomodidad para no olvidarnos de aplicar esta paramita. Los maestros nos recomiendan practicar los llamados Cuatro Esfuerzos: estar atentos y prevenir que surjan estados de consciencia dañinos (emociones aflictivas), erradicar los estados de consciencia dañinos que han surgido, hacer que surjan los estados de consciencia benéficos (emociones positivas), y mantener los estados de consciencia benéficos que han surgido.

El  esfuerzo gozoso se aplica como combustible tanto en la práctica espiritual, como en todas las actividades de nuestra vida. Sin esta energía no podemos hacer nada.

Mariano Merino:  Todos estos paramitas o virtudes pudieran figurar en la lista de valores de toda organización, ahora que la falta de ética está tan generalizada.

Alma San Miguel:  De hecho forman parte de todas aquellas organizaciones dirigidas por budistas y bajo los preceptos budistas, como Kyocera, la gigante de la tecnología de punta. Ojala se generalizaran, y para eso debemos trabajar los que pensamos así.

5. Meditación. Esta paramita podemos verla por estratos; en un primer estrato está la Concentración, en el sentido de lograr mantener nuestra energía mental en centro. El siguiente nivel nos habla de Samadhi, término que se refiere a la experiencia personal en niveles de consciencia más elevados por la práctica de la meditación; en este nivel es donde se desarrollan las seis clarividencias o poderes supranormales. En el estrato superior, este samadhi es la experiencia, vislumbre de lo que los maestros llaman visión clara o clara luz, el contacto con la Realidad Última.

Mariano Merino:  La Meditación se esta convirtiendo, cada vez más, en una práctica regular en las empresas occidentales. Nosotros, en nuestra Consultora, promovemos esta práctica en la forma de seminarios periódicos para enseñar a meditar, y tenemos mucha aceptación en los niveles empresariales.

Alma San Miguel:  Hacen bien. La Meditación es el gran regalo del Buda a la humanidad, no por haberla descubierto o inventado (que no lo hizo) sino por haberla impuesto como técnica para lograr una clara visión y un claro pensamiento. Ojala más y más personas la practiquen.

6. Sabiduría. Los maestros  nos dicen que esta paramita consta de tres clases de sabiduría: la primera sabiduría es la que obtenemos al escuchar a los maestros del Dharma y al estudiarlo. La segunda sabiduría es la que se obtiene al reflexionar sobre todo lo que hemos escuchado y estudiado, aplicando aquí nuestro sentido común. La tercera sabiduría la obtenemos al meditar lo reflexionado. La meditación no es sólo sentarse muy derechito y bien peinadito; eso sería como un maestro algún día nos comentó, esa es la “hen meditation” (meditación de gallina), ya que parece que estamos solo empollando jajajaja.

Mariano Merino:  Jajajajajaja, es verdad. Muchos practicantes del zen son muy afectos a las formas. Incluso hay algunos que dicen que sin zazen no hay zen, lo que me parece un exceso. Yo me divierto mucho con eso.

Alma San Miguel:  Es cierto. He leído tus críticas y me parecen bien enfocadas, en el sentido de afianzar la idea de que es zen es vida y no forma. Meditar en el sentido estricto de la palabra (GOM en tibetano) es “familiarizarnos”. Es en este nivel, (que a su vez se subdivide en 4 niveles más, que no tocaremos por el momento) donde los maestros nos dicen que la reflexión coincide con el samadhi superior, se vuelve una realización. Se manifiestan las verdades más profundas y sutiles, es en el nivel último donde se ve la vacuidad de todos los conceptos, incluyendo la vacuidad de la vacuidad. Falta mucho camino por andar…

Mariano Merino:  Mucho. La humanidad recién está comenzando a caminar, pero felizmente son cada vez más los que están despertando. Justamente de personas como tu, que nos puedes enseñar, depende que esta sea una misión no imposible.

Alma San Miguel:   jajajajajaja, no te olvides que no soy una maestra; sólo soy una copiona y trato de seguir mi propio camino. Volviendo a nuestro tema, te puedes dar cuenta de que las seis paramitas pueden ser un modelo  armónico, noble y lógico a seguir en nuestra vida a todo nivel. Sobretodo en un mundo que está hambriento de moral y ética. Empresarios y no empresarios, como simples seres humanos, podemos entender el nirvana como el fin de las visiones erróneas en nuestros respectivos ámbitos, y parafraseando a Sogyal Rinpoche, como el dejar de estar perdidos en las proyecciones del ego. Es un  regresar finalmente a casa después de un largo y agitado viaje.

Mariano Merino:  Muy interesante y didáctico. ¿Te atreves a darnos un resumen de cómo estructurar todo un esquema de organización basándonos en las enseñanzas budistas, para nuestras empresas en nuestros paises?

Alma San Miguel:  Me atrevo, soy valiente. jajajajajaja. Sería algo así como la siguiente PROPUESTA :D….

Como Valores de la organización: las 6 paramitas

Como Visión: el Noble Óctuple Sendero o pautas de comportamiento

Como Misión: el ser de beneficio para todos los seres.

Como Objetivos Estratégicos: la Impermanencia, el karma, la vacuidad y el nirvana.

Mariano Merino:  Muy completo y adaptable a nuestra realidad. Muchas gracias Almita. ¿Podemos seguir contando contigo?

Alma San Miguel:  Cuando quieras Mariano. Todos debemos contribuir a que la paz del Buda sea la pauta para nuestro diario vivir.

 

 

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Archivado bajo budismo, Ciencia, iluminacion, meditacion, negocios, paz interior, zen

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